CALCIOPOLI
Calciopoli es uno de los casos de corrupción más sonados del fútbol moderno y, probablemente, el más importante de Italia. Ocurrió durante la temporada 2004/05, en la que los dirigentes de varios clubes italianos, concretamente el AC Milan, la Juventus, Fiorentina, Lazio y Reggina, manipularon la elección de los árbitros para diversos encuentros, eligiendo así a aquellos más susceptibles a un amaño.
Todo este entramado se descubre en la misma temporada, pues los clubes son sorprendidos tras varias investigaciones de la agencia de fútbol italiana en las que interceptaron varias llamadas telefónicas entre los directivos y árbitros italianos. Una vez descubierto el pastel, se lleva el caso a las autoridades y se llega a la conclusión de que la responsabilidad de tal suceso recaía en, sobre todo, Luciano Moggi y Antonio Giraudo, ambos directivos de la Vecchia Signora. En esta situación se filtran todas las llamadas ejecutadas con este fin, entre las cuales Moggi le pide a Pierluigi Pairetto, jefe de la organización de arbitraje del fútbol italiano, la adjudicación de árbitros favorables a la Juventus para sus partidos.
Pero el caso de la Juventus levantó sospechas en toda Italia, y por eso la investigación se extiende a aquellos clubes cuyos directivos hayan tenido contacto con el propio Pairetto, cayendo así también el AC Milan, la Fiorentina y la Lazio, entre otros. Tras varios meses de meditación sobre el tema, se impondrán unas duras pero merecidas penas a los clubes implicados: La Juventus y la Lazio perdieron 30 puntos (siendo la Juve, además, despojada de sus dos últimos scudettos, quedando el primero desierto y el segundo se lo otorgó al Inter Milan, y descendida a la Serie B) y recibieron una multa de 120.000 y 100.000 euros respectivamente; el caso del Milan es curioso, pues se le restan 30 puntos, y le obligan a que disputar las rondas clasificatorias de Champions League en lugar de clasificarse directamente, pero, aún así, acabarían ganando el torneo. También recibieron una sanción de 100.000 euros. La Fiorentina desciende a la Serie B tras perder otros 30 puntos y reciben otra sanción económica igual a la de los anteriores (aunque, tras ser recurrida, se le permitirá permanecer en la Serie A sin la posibilidad de disputar competiciones europeas). Mientras los clubes más grandes se vieron obligados incluso a empezar la siguiente temporada con puntuación negativa, otros como la Reggina tan sólo serán penalizados con una sanción de menor importe, en este caso, de 68.000 euros. Además, todos los árbitros y directivos relacionados con el escándalo serán castigados con varios meses (y en algunos casos, años) de inhabilitación profesional y elevadas sanciones económicas. Las penas más duras habían sido, sin dura, las de Moggi y Giraudo: el primero sería vetado de por vida del fútbol italiano y castigado con 5 años y 4 meses de cárcel, mientras que Giraudo sería vetado de por vida de trabajar en un club de fútbol.
Las consecuencias de este desastre acabaron siendo catastróficas, no sólo para los clubes implicados, sino para el fútbol italiano en general. La revista 9Plus6 proporciona una interesantísima tabla que compara el rendimiento de los equipos italianos en competiciones europeas antes y después del Calciopoli. En materia Champions League o Copa de Campeones, a lo largo de los 20 años anteriores a 2006 el fútbol italiano había alzado 5 títulos y 7 subcampeonatos, en los años posteriores tan sólo 2 títulos y 2 subcampeonatos. Lo mismo ocurre si obsevamos su trayectoria en la Europa League pero a un nivel mucho mayor: de 8 títulos y 6 campeonatos pasamos a un total de 0 finales disputadas desde el 2006 hasta el día de hoy. Explicaciones de este bajón de nivel hay muchas: desde el crecimiento de otras ligas hasta las propias consecuencias deportivas del Calciopoli, de las cuales, encontramos el máximo exponente en la Juventus, que tras descender a segunda división pierden a grandes nombres como Zlatan Ibrahimovic, Cannavaro o Zambrotta, viéndose obligados a volver a levantar el club a través de una “semi-reconstrucción” con varias estrellas que sí decidieron quedarse como base (Buffon, Del Piero, Camoranesi…).
Otra mancha más para el mundo del fútbol, otra de tantas que están por venir, algo inevitable en un mundo gobernado por el dinero que lo único que realmente consigue (aparte de enriquecer a los más ricos) es que se pierda la creencia que en algún momento el deporte rey llegó a ostentar. Quizás sea por esto por lo que se dice que el fútbol amateur es mucho mejor que el profesional…
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