¿Quién fue... Lev Yashin?

Hoy iniciamos una nueva sección en este blog dedicada a conocer más profundamente a aquellos futbolistas que por sus inmensas dotes para el deporte pasaron a la Historia. Desde jugadores del siglo XXI ya retirados a futbolistas de finales del siglo XIX pasando por diversos entrenadores que dejaron su huella en el juego, nuestra misión será la de concienciar a aquellos más alejados del fútbol en blanco y negro sobre la belleza y la importancia de la Historia del deporte rey. Y de un rey vamos a hablar hoy, pues nuestro primer protagonista es, ni más ni menos, que el considerado mejor portero de la Historia del fútbol, la Araña Negra: Lev Yashin. Lev Ivanovich Yashin nació el 22 de octubre de 1929 en el Moscú de la antigua Unión Soviética. Creció junto a una familia de clase baja, por lo que, a la temprana edad de 12 años, se vio obligado a participar en la Segunda Guerra Mundial trabajando en una fábrica de material bélico. Intercalaba su trabajo con su pasión por los deportes, concretamente el fútbol y el hockey sobre hielo, destacando en ambos, pero la constante presión que sufría tanto en su puesto de trabajo como en el resto de ámbitos de su vida le causó una crisis nerviosa a sus 18 años, provocando que abandonase tanto los deportes como la fábrica. Aún así, un ex compañero suyo de trabajo le recomendó unirse al servicio militar, consejo que Yashin meditó con profundidad y que decidió seguir. Por muy extraño que parezca, la decisión de unirse al ejército fue la que acabó salvándole la vida al joven ruso. En el momento en el que los ejercicios militares cesaban, Yashin jugaba al fútbol y, cómo no, lo hacía espléndidamente. En uno de estos pequeños partidos, Arkady Chernyshov, ojeador del Dynamo Moscow se fijó en aquel habilidoso portero al que era demasiado complicado engañar sin importar los trucos y la potencia que el rival usase, es en este momento en el que se le presenta una oferta para el club moscovita, un club que no abandonaría hasta la fecha de su retirada profesional. El fichaje se hizo oficial en 1950, pero Yashin tenía un gran problema, y ese problema tenía nombre, apodo y apellidos: Alexei “Tiger” Khomich, un portero legendario del club (que entrenó al propio Lev), por lo que, por muy talentoso que se presentase Yashin, tendría muy difícil ganarse su sitio en la plantilla, algo de lo que él mismo era consciente, pues se planteó en más de un momento abandonar definitivamente el fútbol para dedicarse al hockey, deporte al que ya había jugado (y seguirá jugando) profesionalmente. Pero al parecer, Dios existió para Yashin durante un breve momento, y es que en 1953, Alexei Khomich sufre una importante lesión que lo dejaría un tiempo fuera de los terrenos de juego. Era el momento perfecto para nuestro portero, ganándose el puesto hasta 1970, cuando se retira. Fue tan buena la primera temporada de Yashin como guardameta titular, que la selección soviética lo convoca por primera vez en 1954 y ganará con su combinado nacional los Juegos Olímpicos de 1956 y la Copa de Naciones de Europa de 1960, pero su mejor momento ocurre justo entre ambos títulos: el Mundial de 1958. La URSS no presentaba un grandioso equipo, pero tenían un seguro en la portería que equivaldría a seis defensas de la época. Yashin llevó a sus espaldas a la selección soviética hasta los cuartos de final del torneo, donde serían eliminados por Suecia, evitando goleadas como la que se podría haber dado en fase de grupos contra Brasil, en la que los soviéticos tan sólo perdieron por 2-0. Fue en este año en el que Yashin finalmente, situó su nombre entre los mejores del mundo. Para Yashin, los años 50 no sólo se redujeron a triunfos con su selección nacional, pues consiguió levantar 4 títulos de liga con el Dynamo (1954; 1955; 1957; 1959) (y uno más en 1963) además de alzar tres veces la Soviet Cup (1953; 1967; 1970). Su consideración como el mejor portero de la Historia no es algo baladí, es un hombre de récords y éxitos imposibles de igualar: más de 150 penaltis parados en toda su carrera, portero del año en Europa en numerosas ocasiones (1956, 1957, 1959, 1961-1966), único portero en la Historia ganador de un Balón de Oro (1963), considerado entre los mejores futbolistas del siglo XX, mejor portero del siglo pasado… Tras retirarse en 1970, Yashin se encargó de ocupar varios puestos administrativos en el club de su vida. 16 años después sufrirá una thrombophlebitis por la cual se le amputó una pierna y morirá en 1990 de cáncer estomacal, recibiendo un funeral honrado como Maestro del deporte Soviético. Existe, a día de hoy, una estatua de bronce de su persona en las afueras del Dynamo Moscow como forma de homenajear a su más grande leyenda. Pero, ¿cómo era Lev Yashin en el campo? ¿Qué lo hacía destacar por encima de los demás porteros? En primer lugar debemos tratar su físico. Yashin era un portero grande, rondaba el metro noventa (el considerado en aquel momento segundo mejor portero del mundo, por detrás de Yashin, Gordon Banks medía 1´83 metros) y eso atrajo las miradas de los espectadores, pero resultaba increíble cómo, con tal altura, gozaba de una habilidad despampanante. En segundo lugar, su actitud, en un momento en el que era impensable que un portero pudiese capitanear un equipo, Yashin lideraba y daba instrucciones a su defensa y resto de compañeros en el campo, dando un paso al frente por el equipo cuando esto era necesario. Y todo esto lo dinamitaba con su forma de juego, un portero hábil con reflejos casi inexplicables gracias a los cuales se ganó el apodo de Araña Negra (debido a que siempre vestía de negro y a que parecía que jugaba con 8 brazos), con una capacidad para blocar el balón que dejaría boquiabierto hasta al más ajeno al mundo del fútbol, una estirada magistral, seguridad completa en el juego aéreo… pero, sobre todo lo que diferenciaba a Yashin de los demás era una faceta del portero que no volvió a vivir tal auge hasta la llegada del alemán Manuel Neuer, estamos hablando del sweeper-keeper, es decir, Yashin era capaz de actuar fuera de su área, tanto ofensivamente, con una habilidad para el pase que en la época era más que brillante; como defensivamente, lanzándose al corte en jugadas rivales al más puro estilo Manuel Neuer, pero no solía llegar tan arriba como el alemán. Todas estas cualidades hicieron de él un portero para la Historia, un portero que debe entrar en todo top histórico, el, para muchos (y no sin razones) mejor portero de toda la Historia.

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