¿Quién fue... Valerón?

El 17 de junio de 1975 nace, en Arguineguín (Gran Canaria), uno de los mayores talentos de toda la Historia del fútbol español, bajo el nombre de Juan Carlos Valerón Santana. Tras la muerte de su padre a una temprana edad, la familia de Valerón queda sumida en una difícil situación económica, por lo que la noticia de que el joven mediocentro debutaría con el primer equipo de Las Palmas (club en cuya cantera se formó) con tan sólo 20 años sirve de halo de esperanza a su hogar en una situación tan difícil. Pero su debut en la temporada 1995/96 ocurre en segunda división B, por lo que no servía de gran ayuda económica a sus familiares, pero su gran habilidad como mediocentro ofensivo aseguró al club canario un puesto en la segunda división española, categoría en la que empezaría a ganar cierta cantidad de dinero. Ya en sus primeras etapas se podía apreciar la calidad que deslumbraría al panorama del fútbol mundial unos años más adelante: un jugador con una técnica y mimo del balón incomparable y una habilidad para el pase magistral que conseguiría llevar al UD Las Palmas a las semifinales de la Copa del Rey, siendo eliminados contra el Barcelona. Llegada a primera división. Esta hazaña no pasa por alto en la categoría de oro y el Mallorca consigue ficharlo en 1997 por unos dos millones de euros, donde tan sólo jugó una temporada, pero fue suficiente para dejar marca asegurándose el quinto puesto en la competición. Una época oscura, el Atlético de Madrid. Un año después firma con el Atlético de Madrid, siendo este el peor momento de su carrera como prometedor futbolista. Nada más llegar le arrebata el puesto a Juninho Paulista gracias a su innegable calidad, pero no sería suficiente para evitar que el Atlético de Madrid cayese hasta la mitad de la tabla. A pesar de este desastre, en noviembre de 1998 debuta con la selección española, en la que jugará tan sólo 9 partidos oficiales (repartidos entre las Eurocopas de 2000 y 2004 y el Mundial de 2002). En el año 2000 ocurre la catástrofe: el Atlético de Madrid descendía a segunda división, un momento para olvidar en la memoria de todo colchonero aunque, según el propio Valerón, era algo de esperar, pues contaban con una plantilla muy joven y con altas expectativas sobre sus hombros. Pero cuando el canario pensaba que esta sería su vuelta a la categoría de plata, el Deportivo de la Coruña, campeón de liga en aquella temporada, lo salva del infierno pagando al Atlético de Madrid unas 1700 millones de pesetas por su fichaje (casi 11 millones de euros), dando lugar así a un pilar indispensable del que se conocerá como “Super Dépor”. El “Súper Dépor”. Llegada a las alturas. El Deportivo consigue alzarse con la Copa del Rey, pero en esa primera temporada Valerón no tendría la importancia que esperaba, pues un jugador brasileño, leyenda del club gallego, ocupaba su posición, ese futbolista era ni más ni menos que Djalminha. Aún así, los gallegos supieron comprender el potencial del jugador canario, por lo que para la temporada 2001/02 ya tenía el puesto asegurado. Logrará uno de los mayores hitos de la Historia del fútbol español de clubes, el llamado “centenariazo”, ganando al Real Madrid en la final de la Copa del Rey. Se inició así una época inolvidable para los blues, ese mismo año ganan la Copa del Rey y, a pesar de que no vuelven a cosechar un título de liga, encadenan varios subcampeonatos y participaciones asombrosas en la UEFA Champions League, alcanzando las semifinales en la temporada 2003/04 tras eliminar al AC Milan con una remontada inolvidable (de perder 4-1 en Italia a ganar 4-0 en Coruña) pero serían eliminados contra el Porto de Mourinho con un más que polémico penalti, cerrando las semifinales con un 0-1. La caída. Era tal la importancia del Valerón en el Deportivo, que su declive futbolístico es acompañado de la caída a los infiernos del propio club. En 2006 cambiará para siempre su carrera, pues una rotura del ligamento cruzado (y varias recaídas tras su recuperación) le dejarán casi dos años sin jugar, volviendo en 2008 con Lotina como entrenador, quien no contaba demasiado con él y solo lo limitaba a jugar partidos de Copa del Rey y Copa de la UEFA. Este año ganarán la Intertoto, marcando el final de aquel Deportivo que se podía permitir tutear a los mejores clubes de Europa. Valerón nunca volvería a ser el mismo jugador desequilibrante de aquel temible conjunto gallego. En 2011, el club desciende, y se esperaba la retirada del mediapunta, pero decide continuar con los blues, llegando a afirmar que estaba tan orgulloso de jugar con el Deportivo en segunda como de haber jugado con la selección española. Consiguen el primer puesto en segunda división y, consecuentemente, el ascenso, pero la alegría no duraría mucho, pues en la siguiente campaña regresarían a la categoría de plata, marcando así el final de la carrera de Valerón en el conjunto coruñés. Vuelta a casa. No hay nada mejor que volver a casa tras un largo viaje, y eso hizo Valerón al abandonar el Norte de España, volver al equipo que lo había transformado en un futbolista profesional, al UD Las Palmas. A pesar de iniciar su última etapa en segunda, Valerón recupera parte de su forma que lo había caracterizado a principios de siglo y lleva a su club a Primera División, pudiendo así disputar su última campaña como jugador profesional en la máxima categoría, retirándose al finalizar la temporada 2015/16. Aunque había colgado las botas, Valerón no quiso abandonar el fútbol y decidió sacarse el título de entrenador, iniciando su nueva carrera en los equipios filiales del UD Las Palmas. A pesar de que su dedicación a los banquillos sea relativamente reciente, creo que todos estaremos de acuerdo en lo evidente que resulta que no llegará tan alto como lo hizo en los terrenos de juego. Y esta es, la Historia de uno de los muchos jugadores cuyas carreras han sido frustradas por las lesiones, aunque, al contrario que una inmensa mayoría, Valerón sí nos dejó apreciar una versión propia casi inmejorable. Suele decir que, que él sepa, ni el Barcelona ni el Madrid estuvieron interesados en él, pero resulta difícil darle credibilidad a tal afirmación después de ver al mago canario regatear hasta a las mejores defensas del panorama europeo.

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