¿Quién fue... Michelle Akers?
Nacida el 1 de enero de 1966 en Santa Clara, California, Michelle Akers es uno de esos ejemplos que confirman la superioridad estadounidense dentro del fútbol femenino.
La joven ya destacaba como adolescente jugando en el equipo de su instituto, llegando a ser llamada cuatro veces para el torneo All America, una competición multidisciplinar donde los mejores deportistas amateurs eran seleccionados para enfrentarse entre ellos.
Gracias a su habilidad como futbolista, consiguió una beca y accedió a la Universidad de Florida Central, en la cual hizo historia convirtiéndose en la máxima goleadora de la misma.
Su talento no pasaba por alto y es por ello que en 1985 es convocada con la selección estadounidense (se había formado en ese mismo año), anotando, en su debut, el segundo gol de la historia del conjunto contra Dinamarca (2-2).
Pasará a la Historia con su selección. Admiraba a delanteros de la talla de Van Basten, Klinsmann o Lineker e intentaba imitarlos en el área rival. Fue una jugadora extraordinaria, con una zancada enorme y una potencia física bestial que acabaron asegurando 15 goles en los 24 partidos que el combinado norteamericano había disputado desde 1985 hasta 1990.
En este año empezará una nueva etapa en su carrera, pues iniciará su rumbo en el fútbol de clubes semiprofesional, y lo hará en Suecia, en el Tyresso FF durante dos meses y medio, pero volverá al club en 1992 para jugar una temporada entera en la que anotará 43 goles.
En 1991 consigue alcanzar su mejor versión alzando el campeonato mundial femenino en el que anotó 10 goles en 5 partidos (5 de ellos, en un mismo encuentro y 2 en la final) cerrando así una temporada magistral que pasará a la Historia por sus 39 goles en 26 partidos (1'5 goles por partido).
En 1993 vuelve a los Estados Unidos y ficha por el Orlando Caliber Soccer, un club de la Universidad de Florida Central creado únicamente por mujeres pero que no acabará triunfando. A mediados de esta temporada, Akers recibe una noticia que le cambiará la vida: es diagnosticada con fatiga crónica y disfunción inmunológica, algo que no se podía compaginar con ese estilo de juego tan agresivo que la caracterizaba, por lo que retrasará su posición hacia el medio del campo, ofreciéndonos una versión que mostraba una gran habilidad para el reparto de juego y que ofrecería su última temporada como futbolista de clubes en 1994 con el Tyresso, pero no consiguen ganar el campeonato.
Como centrocampista conseguirá la medalla de oro en las Olimpiadas de 1996 celebradas en Atlanta, marcando así el inicio del fin de su carrera.
Sus lesiones fueron reduciendo su importancia en el equipo, llegando a alcanzar un último gran logro en 1999, con la consecución del Mundial, consagrándose como la segunda máxima goleadora de la selección de los Estados Unidos (105 goles en 153 partidos), superada únicamente (en aquel momento) por Mia Hamm.
Una lesión de hombro en el año 2000 provoca su retirada definitiva del fútbol, poniendo fin a una de las más exitosas carreras de la historia del fútbol femenino.
Dos años después fue reconocida como la mejor jugadora del siglo XX, y el propio Pelé la incluye en su lista de 125 mejores futbolistas vivos, siendo, junto a Mia Hamm, las dos únicas mujeres de esta recopilación.
Tras retirarse no abandonó el fútbol, pues se dedicó a escribir numerosos libros sobre el deporte rey y sobre su condición, que limitó profundamente a una de las mayores estrellas que ha visto un estadio y una de las goleadoras más prolíficas de la Historia.
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